Con un entorno tan relajante, el cuerpo descansa naturalmente. Pero los dedos divinos de nuestra masajista te traerán una auténtica osmosis contigo misma.

Una mina descansada… un alma en paz… felicidad en definitiva, gracias a masajes corporales a base de aceites naturales combinados con movimientos relajantes.

« Las manos que ayudan son más santas que los labios que oran. » (Satya Saï Baba)